Test de personalidad: valoración de rasgos como estabilidad emocional, responsabilidad, agresividad o trabajo en equipo.
Test de aptitudes cognitivas: evaluación de razonamiento lógico, memoria, atención, velocidad de procesamiento y resolución de problemas.
Test de percepción y atención: capacidad para detectar y responder a estímulos relevantes en contextos de seguridad.
Entrevistas personales: valoración de experiencia, motivación, trabajo en equipo y gestión de conflictos.